miércoles, 18 de junio de 2008

Emilia Attias: “Soy una chica sexy con un costado angelical”




Desde que fue tapa de GENTE hace dos años, nunca paró. Sorprendió haciendo teatro en Mar del Plata, grabó un video con Ricardo Arjona y se consagró en Bailando por un sueño. Ahora Cris Morena la contrató para protagonizar Casi ángeles, la nueva comedia romántico-juvenil de Telefe. “No termino de asombrarme”, opina la diosa de 19 años antes de hablar sobre su nueva etapa de menor exposición física, el noviazgo con el Turco Naim Sibara (40) y los dos meses ensayando acrobacia, danza y actuación.



Camino al cielo

Antes de explotar en las tardes televisivas, cuenta que de nena contemplaba Chiquititas y Verano del 98, y que hoy sus 56 kilos, su 1,70 y su silueta de 95-60-92 apuntan a “que el público me observe y lo invadan las ganas de salir a bailar”.


Muero de frío! ¿No me sostenés el celular, así me pongo la campera que acabás de prestarme”, le pide María Emilia Attias al periodista en la puerta de Editorial Atlántida, en Azopardo 565. Lo del frío resulta real. Se le nota en su piel de gallina. Lógico: luce musculosa, pantalón pescador liviano y chinelas rojas tipo Havaianas. Llueve, se inundó la calle y bajó la temperatura a catorce grados. Por fortuna, pronto estaciona su asistente, Lucía Maidana, de la agencia García Navarro Models, en el flamante Volkswagen New Beetle de la porteña en cuestión. “¿Vamos?”, pregunta. “A las dos menos cuarto grabás”. “¡¿13:45!? ¡Faltan veinticinco minutos!...”, enfatiza Emilia. “Vos entrá primero, ¿dale?”, le apunta al redactor. “¿Hacemos la entrevista en el coche?”, arriesga la nueva chica Cris Morena. Chica Cris, lindo tema para arrancar: el auto y el reportaje.
–¿Tomó consciencia de que le regalaron un billete ganador?–Claro. Ser chica Cris Morena te anticipa formar parte de un producto cuidado, con maravillosos libretos, de calidad, un notable despliegue de marketing, cien por ciento cinco estrellas. Siento que, convocándome, Cris me regaló un billete de lotería ganador. No termino de asombrarme. Sólo falta que salga, y dependerá de nosotros, los actores. La mesa está servida, y según los capítulos y las promos que ya chusmeé, me parece que el billete va a salir. Yo me vengo matando para cubrir las expectativas.
–Un beneficio “cinco estrellas” debe exigir una responsabilidad equivalente. Conociendo el target de los programas de Cris Morena, seguro que le exigirán que use más ropa en las producciones y que dé menos notas…–Admito que cambió la modalidad. A Cris la rodea mucho personal, cada cual comprometido en su área. Antes yo me encargaba solita hasta de los mínimos detalles. Ahora sólo debo prepararme y actuar. Por un lado es genial, por otro, limitante. Hay cuestiones que se te cortan, pero sólo parece. Cuidándote, crecen otras. Como un árbol que podás: luego crece con mayor fuerza.
–Mire que como chica hot venía pisando fuerte: formar parte del top five entre las mujeres favoritas de los argentinos, no parece poco. ¿Se siente preparada para virar el recorrido?–Me defino como artista. Prefiero ampliar la visión. La sensualidad seguirá brotando, incluso porque el programa lo requiere, pero se transformó: la bajamos, la modificamos a un aspecto algo inocente. Sigo siendo la misma Emilia, una mujer de belleza natural que a veces juega a ser sexy y ahora, también, a ser cándida. Ocurre que los objetivos van cambiando con los proyectos. En este momento el mío no es únicamente mostrarme linda.
–¿En Casi ángeles va a mostrarse con una máscara?–De por sí, yo soy una mujer coqueta (señala esto mientras pide por teléfono que le preparen un caldo calentito y un zapallito relleno y le separen una botellita de agua). Sin embargo, mi objetivo inmediato es transmitir energía, una fuerza, que el público me observe y lo invadan las ganas de salir a bailar. Eso es Cielo Mágico, mi personaje, mi huérfana adoptada por unos viejitos dueños de un circo. Me parezco a Cielo: las dos somos chispitas, alegres, pícaras, dulces, adoramos la danza, la acrobacia… ¡Esto hace meses que lo practico, y no uso dobles! Y también somos iguales en lo impulsivas, traviesas, profundas, en la sensibilidad, que nos permite percibir cosas del mundo que deseamos transformar, relacionadas con la paz, el trato humano, la justicia, el compromiso... Me encantaría votar en octubre y entusiasmarme por votar. Lamentablemente no sabría por quién.
–Reveló su costado angelical. ¿Y en qué se siente una diablita?–En la terquedad al intentar conseguir equis meta. Me enferma, me obsesiona y… ¡ahhhhhhhh! (grita). No me considero vengativa, competitiva ni envidiosa. Jamás pegué codazos en un desfile. Me rayo cuando se pretende crecer pisando cabezas. No obstante, sé bajar un cambio y criticarme. Y soy muy espontánea... A veces me mando alguna susaneada. Sí, me salen frases de la boca antes de que me pasen por la mente (saluda al empleado que expide los tickets en el peaje de la autopista 25 de Mayo). Otro flanco que me parece fuerte es mi carácter. Cuando exploto, exploto... Cuando te canto lo que me pasa, te hiero. Si bien en la tira voy a cantar más que lo que me pasa.
–Perdón… ¿Usted no cantaba sólo bajo la ducha, como nos comentó en una ocasión?–Bajo la ducha, en casa, canto. Y en Casi ángeles canto.
–Quién pudiera verla cantar…–Ahora van a poder.
–…bajo la ducha, decía.–Calláte. Ya tenemos un disco listo y unos clips. Canto como diez temas. Quizá en un futuro álbum aparezcan letras mías.
–Seis meses atrás uno podía imaginar que tomaría el camino de Madonna. Hoy, cualquier premonición apuntaría a una gira por el planeta interpretando ritmos pegadizos onda “Co-co-co, corazones contentos/ Co-co-co, corazones al viento/co-co-co, corazones sin miedo…”, como la Floricienta Florencia Bertotti. ¿Es consciente del cambio?–¡Ojalá! ¡Qué lindo! Aunque la comedia apunta a adolescentes. Tiene instantes guarros, instantes entretenidos e instantes intensos. En cuanto a Madonna, reconozco que me atrapa su versatilidad. Me siento identificada en lo transgresora, en el apostar desde diferentes flancos. De cruzármela, tampoco me quedaría sin aire por los nervios. Creo en la igualdad. Yo hablaría de la misma manera con el presidente Kirchner que con el barrendero de la esquina.
–Sencilla y directa. Explíquenos, entonces, qué le vio al Turco Naim Sibara, al ex muchachito de ShowMatch, actual hombre orquesta en La revista de Sofovich. Se lo preguntan, resentidos, millones de compatriotas, desde el Atlántico hasta los Andes y desde La Quiaca hasta Ushuaia.–Consultáselo a él. ¿Por qué no le hacen una nota? (enfatiza extendiendo sus pies descalzos número 40 sobre la guantera y girando la perilla del aire acondicionado) ¡Qué talento! ¡Qué potencia! Objetivamente, eh. Escribe, dirige, tiene su banda, es actor dramático, cómico, compone. Un tipo preparadísimo, culto. Maneja bárbaro motos y autos. Una persona increíble, a quien amo y admiro.
–Una persona que le lleva una vida de ventaja: 40 a 19 pirulos, ¿verdad?–Cierto. Pero descreo de las edades. Y lo digo ahora, que estoy apenas por las dos décadas (cumple los veinte el 20 de marzo), no cuando llegue la hora de sacarme años. Me divierto con las experiencias que él me cuenta, y no me siento disminuida, porque yo tengo las mías. Me da gracia lo que se piensa: que por su edad y la mía, me enseña, me lleva de la manito, es mi maestrito ciruela. Nuestra pareja es muy pareja. Cuando los dos gozan de una personalidad formada, el rompecabezas coincide perfecto. Espiritualmente nos identificamos a la par. Perseguimos causas parecidas. Cuando yo te digo causas, ¿vos me comprendés? El además me roba carcajadas. No sabés lo que es. Me hace llorar.
–¿Llorar?–Con sus chistes y gracias. Los dos somos enérgicos y filosóficos. Nos peleamos poco. Naim es tranqui… hasta que se raya. Va de cero a cien. Cero, cero, cero, cien. Al final estoy hablando demasiado.
–Evóquenos que manifestó su padre, ex militar, al enterarse de la identidad y la edad del futuro yerno? ¿Se enojó o lo invitó a jugar a las cartas?–Lo supo desde el principio. Mis padres aceptan mis decisiones. Saben que todos somos hijos de la vida y que tenemos que elegir la manera de vivirla.
–¿Cómo piensa vivirla usted? ¿Casada, rodeada de hijos?–Todavía no sueño con el casamiento. Los chicos ya nacerán. De adoptar no me iría a Vietnam a buscar uno, como Angelina Jolie. Buscaría acá, en mi país.
–¿Y no fantaséa con la convivencia, entonces?–Dejo fluir. No soy de proyectar. Ahora opto por vivir sola. Los tiempos de soledad son piolas para reflexionar, para crear, para descansar. En realidad necesitaría 36 horas diarias, no 24. Quisiera estudiar teatro, danza, guitarra, composición, inglés, leer, escribir, viajar. Prefiero encarar disciplinas que ir al gimnasio. Me aburre.
–¿Harían falta dos Emilias para cumplir tantos objetivos?–Gloriosa idea. Que se dividan a la mañana y se encuentren a la noche.
–¿Soportarían la jornada completa juntas?–Apuesto a que se bancarían. Aprendí a reírme de mí. Si no me riera de lo que soy, me odiaría, y me gritaría: “¡Hiperkinética!” o “¡Movéte!”, “¡No seas tan inocente!” o “¡Sé inocente!”. ¡Qué sé yo! (divisa la barrera blanca y roja de la entrada a los Estudios Pampa, de Martínez, y acelera la respuesta). Me considero una contradicción con patas. Y me encanta.

En busca de un nuevo amor




Hace un mes trascendió que el galán de Casi Angeles se separó de su mujer, la actriz Mercedes Funes después de siete años juntos. Ahora parece que tiene nueva chica. ¿Quién es ella? Gimena Accardi. Tiene 22 años y es su compañera de elenco. GENTE los descubrió cenando a la luz de las velas en un restó de San Fernando. El ya estrenó nuevo loft en San Isidro y su ex busca departamento por Villa Urquiza, para abandonar cuanto antes el hogar que compartían en Olivos.


Cuando muchas personas murmuran, se genera un rumor. Y cuando muchas bocas repiten lo mismo, la verdad no tarda en salir a la luz. Así comenzó todo. O en realidad terminó. Porque después de diecisés meses de casados, Nicolás Vázquez (30) y Mercedes Funes (29) se separaron. Es un hecho. A las excusas del exceso de horas de grabación, ensayos de teatro y presentaciones en el Gran Rex, se sumó Gimena Accardi (22) –su novia en la ficción adolescente, Casi Angeles–. Y entonces, la realidad golpeó fuerte. El romance guionado trascendió los estudios de tevé. La confirmación: viernes 7 a las once de la noche, Gimena y Nico salen abrazados del restó El Pato, en San Fernando. Y vienen solos, de pasar una cena llena de mimos públicos a la luz de las velas y a orillas del río. Esa noche nadie indicaba cómo debían ser los besos y las caricias… Todo era espontáneo.
VOS, YO, ELLA, NOSOTROS. Gimena Accardi cruzó su destino por primera vez con Nico mientras grababan la tira Alma pirata –otra creación de Cris Morena–. Ella interpretaba a su hermana, Bernarda. Pero entonces él todavía disfrutaba de la torta de bodas que tenía en la heladera. Mientras que ella continuaba un noviazgo de casi dos años con Fer –un compañero de la facultad con quien cursaba la carrera de Dirección Cinematográfica–.
Después, la coincidencia se repitió. Por segunda vez compartirían un ambicioso proyecto para la pantalla chica. Ahora ella sería su novia en la tira adolescente de Telefe. El 21 de marzo salieron los primeros capítulos. Las jornadas de grabación empezaron a alargarse, los besos ficticios no tardaron en llegar… y las miradas cómplices, como los abrazos fuera de guión, condimentaron el ambiente.
Mientras el éxito profesional inundaba la carrera de Nicolás, él padecía el fin de su matrimonio. En uno de sus mejores momentos actorales y con toda su energía en el trabajo, la crisis matrimonial no se hizo esperar. Y el sueño de quererse a más no poder quedó relegado a un segundo plano.
Mercedes, dedicada a sus giras teatrales con la obra Flores de acero, también se alejaba de la relación. Como si fuera poco, al exceso de trabajo que compartían y a las ausencias, se sumaron las dos funciones diarias de la tira de Cris Morena en el teatro. Que trajo como consecuencia más reconocimientos laborales y menos satisfacciones personales. Mientras tanto, las cincuenta funciones acortaban las distancias con Gimena.
El momento decisivo no se hizo esperar. Nicolás dejó la casa de Olivos que compró con Mercedes soñando en un futuro largo. Primero se instaló en lo de su mamá, Mirtha. Y no tardó mucho en comprarse un loft a estrenar en San Isidro.
¿QUIEN ES ELLA? Gimena nació en el sanatorio Anchorena bajo el signo de Géminis, es hija única de un abogado y una psicóloga –su mamá murió de cáncer de pulmón en el 2005–, es fanática del voley y cultivó una carrera actoral prometedora. A los 10 años comenzó a estudiar teatro con Stella Maris Closas, mientras cursaba el secundario en el Instituto Nuestra Señora de Lourdes. Allí aprendió las herramientas básicas para defenderse en el escenario. En esa época combinaba el estudio, la actuación y algunas publicidades gráficas como modelo para las firmas Sweet, Sans Doute, Soft y Saona. Luego continuó perfeccionándose en la Escuela de Teatro de Patricia Palmer, para más tarde continuar con Raúl Serrano.
En su primer casting para televisión, fue elegida por Quique Estevanez para integrar el programa Cosas de chicos. Y aunque el piloto nunca llegó al aire, al tiempo fue convocada para Los buscas de siempre, que protagonizaban Pablo Echarri y Nancy Dupláa. Desde ese momento la suerte no le soltó la mano y no paró más: participó de PH, Maridos a domicilio, Los simuladores, Kachorra, Rebelde Way, Los Felipe y Amor en custodia. El resto de la historia la transitó junto a Nicolás Vázquez, a quien ve durante las grabaciones y con quien comparte más que un tiempo laboral.
EL AMOR QUE NO FUE. “Yo sé que me voy a morir al lado de esta mujer”. Con esas palabras, Nicolás cerró la noche de su casamiento en abril del 2006. Mientras tanto, Mercedes moría de amor y compartía los mismos sentimientos de eterno romance. Hoy, parece lejana aquella ceremonia que reunió a más de 200 invitados en San Telmo, y que reunió a dos familias en la Iglesia de Guadalupe. Los novios quisieron iniciar la fiesta con un video donde protagonizaban una pelea. La misma se trasladó al centro del salón con guantes de boxeo y la banda sonora de la película Rocky… terminando en un apasionado beso.
Nicolás y Mercedes se conocieron en el 2000, cuando trabajaban juntos en Calientes –ella interpretaba a Bárbara y él a Martín–. A los cuatro años de noviazgo llegó la convivencia. Y como las cosas venían tan bien, Mercedes compró unos anillos y en una noche romántica le pidió compromiso. El aceptó. Desde ese momento se volvieron inseparables. Más tarde, Nicolás se animó a dar un paso más en la relación y dijo la frase clave: “¿Te querés casar conmigo?”. “Una noche le dije que quería estar con ella y con nadie más. En los años que llevamos juntos nos separamos sólo una semana. Nos pasaron muchas cosas fuertes y siempre nos mantuvimos unidos. Lo mejor que tenemos, además del amor, por supuesto, es una gran relación de compañerismo. Estoy desesperado por tener chicos. En Casi Angeles hago de papá y eso te acerca mucho a los nenes. Me traen cartitas y me derrito. En realidad, los dos tenemos tanta ganas, que nunca se sabe...”, declaró el actor a GENTE.
Hoy, Mercedes sólo quiere abandonar de una vez por todas la casa que compartía con su ex en Olivos, para borrar todo tipo de recuerdos. Los planes de mudanza ya son un hecho, como que tampoco habría vuelta atrás en la decisión de separarse. Durante el fin de semana, acompañada por un grupo de amigos que no quieren dejarla sola ni un instante, recorrió varios departamentos por el barrio de Villa Urquiza.
Así pasa las tardes, contenida por sus íntimos, que están preocupadísimos por su excesiva delgadez. Nico, por su parte, elige muebles para su loft de soltero y comenta que ya no sabe qué hacer para evitarle más sufrimientos a su ex. Y Gimena únicamente pide que el tiempo pase rápido: sólo el futuro le dirá si esta historia valió la pena.
Está dicho: cuando muchas personas murmuran, la verdad no tarda en salir a la luz.

“Nunca me imaginé que volvería a enamorarme”




Dicen que la realidad supera a la ficción. Y en Casi ángeles así fue: el galán (Nicolás Vázquez) se enamoró de Gimena Accardi, su novia de la telenovela. Tanto, que hace apenas unas semanas se comprometieron… aunque sin anillos. Tanto, que ya no se esconden. Aquí, un capítulo exclusivo…


El sábado se levantaron al mediodía. Somnolientos y cansados, claro: habían pasado una larga noche juntos en el loft que Nico compró a unas cuadras del centro de San Isidro… después de abandonar el techo que compartía con Mercedes Funes, su mujer. Rectificación: su ex mujer.
Pero no salieron ocultándose ni jugando a las esquinitas. Nicolás Vázquez (30) y Gimena Accardi (22), adultos al fin y al cabo, ya no pueden –¿ni quieren?– tapar el sol con un harnero. Se aman, y punto. Se aman, y contra eso no hay pócima ni sortilegio que valgan. En realidad, la novela (Casi ángeles) ya los instaló uno junto al otro, y de pronto llevaron esa ficción a la vida real los sábados, domingos y fiestas de guardar. Desde luego, los libretistas urden momentos en que no están juntos, pero ellos escriben esas escenas a su manera: se encierran en el camarín de él y eluden cruzar juntos los pasillos de los estudios Pampa para no darse de narices con Mercedes Funes y el grupo que la apoya, porque entre ambos bandos, cual Montescos y Capuletos, ya no circula ni el saludo…
Débil es la carne, of course: ese rechazo les duele, pero ellos se atan al título de una vieja película de Hollywood: El amor siempre triunfa. Cuando alguien le pregunta a Nico: “¿Qué pasó? ¿Cómo fue?”, la respuesta se reproduce con papel carbónico: “Fue un flash. Nunca me imaginé que volvería a enamorarme. Con Mercedes las cosas no estaban mal, pero trabajábamos mucho, pensábamos demasiado en nuestras carreras, y poco a poco, tal vez sin querer, nos fuimos distanciando… Entonces apareció Gimena y me devolvió la pasión, las ganas de disfrutar la vida”.
Los chicos se conocieron el año pasado, cuando él empezó a trabajar en Alma pirata y Gimena hacía allí de Bernarda, su hermana. Primer paso: amigos. Segundo paso: “No sentimos nada especial el uno por el otro”. Tercer paso: “¿Amor a primera vista? Ni locos…”. Cuarto paso: “Un poquito compinches”. Quinto paso: muuuy compinches, peligrosamente compinches. Sexto paso: otra vez juntos en Casi ángeles, pero ahora (¡tatantatán!) como novios en la ficción. Séptimo paso (la comezón del séptimo paso): los besos del libreto… incendiaron el papel. Octubre 2007: loca pasión, compromiso sin anillo pero con pulseras, y la vida que sigue…
Hasta llegar al sábado pasado, al despertar, al tardío desayuno para recobrar fuerzas, a la salida de shopping, tipo dos de la tarde, para ambientar el nido. Resultado: mucha caminata, cero compra… y larga siesta. Total, mañana será otro día, como dijo Vivien Leigh en el final de Lo que el viento se llevó. The End. Pero esta historia continuará…



Besos en la boca, bailes del caño y gente de la tele comiendo pizzas y empanadas y tomando algunas copas. El viernes 18 de abril, Nico Vázquez (30) se vistió de anfitrión y recibió a un grupo de amigos en el vip de Sunset. ¿Qué celebraba? Para esa pregunta se encuentran respuestas cruzadas. Empecemos con la oficial: “Quiero festejar el éxito de Casi Angeles. Nos está yendo bárbaro con el rating. Y con la gente de atrás de cámara –los técnicos, los sonidistas y los iluminadores– tenemos una onda bárbara. Este festejo es para ellos. Quiero que sean los que mejor la pasen esta noche”, explicaba el galán cuando le preguntaban el porqué del ágape.
Claro que, desde hace más o menos un año, las versiones no oficiales son las más jugosas alrededor de Nico. ¿Y qué dicen? En este caso, que él está sorprendido por lo rápido que se dieron vuelta las cosas en su vida (¿Se acuerda de su tumultuosa separación de Mercedes Funes? Aún no pasó un año…) y quería festejar la nueva etapa que comenzó con su compañera de elenco Gimena Accardi (22), cuyas primeras fotos fueron primicia de GENTE. Por eso, con la excusa de los 15 puntos de Casi Angeles, reunió a todo el equipo en el boliche de Olivos y armó una fiesta que se pareció mucho a una presentación oficial de su nueva chica.
Nico y Gimena llegaron juntos a las diez de la noche. El actor no la pasó a buscar por la casa de sus padres porque desde hace un par de semanas conviven en un piso de una moderna torre de San Isidro. Allí tienen pileta, spa y gimnasio, un lugar ideal para una pareja que hasta hace unos meses seguía esquivando flashes. “A veces la vida te sorprende para mal; eso me pasó cuando se terminó la historia anterior. Pero no pasó mucho tiempo y la vida me sorprendió otra vez: estoy viviendo otra etapa hermosa”, cuenta entre los suyos el protagonista de una de las tiras preferidas de la tribu teen.
Las cosas cambiaron tanto que el viernes Nico no tuvo problemas en mostrarse a los besos con su chica. Y cuando el PR de Sunset, Fernando Maldonado, le pidió que suba al escenario a saludar, redobló la apuesta y se animó a improvisar un baile de caño que envidiaría hasta el mismísimo Marcelo Tinelli.
Nico y Gimena se separaron pocas veces en la noche. Una de ellas fue cuando el actor se encontró con Nacha Guevara y él la halagó por su nuevo look rubio platinado. Ella devolvió gentilezas y lo felicitó por su nueva novia, pero dejaron la presentación oficial para una ocasión más reservada.
El fin de fiesta llegó a las cuatro de la mañana, cuando la pareja abandonó el vip del boliche, siempre de la mano. Y partieron hacia el hogar que comparten desde hace unas semanas, donde Nico y Gimena vuelven a apostar por el amor.

Casi ángeles nominada a Premios Martín Fierro


BUENOS AIRES, 9 de junio: La serie televisiva Casi ángeles, producida por RGB Entertainment y Cris Morena Group, recibió dos nominaciones para la próxima edición de los Premios Martín Fierro, a realizarse el próximo 2 de julio.

La producción fue nominada en las categorías de mejor programa infantil-juvenil y mejor actriz protagónica de comedia. En su primera temporada Casi ángeles alcanzó éxito televisivo además de convertirse en una plataforma multiformato que generó varios productos derivados.

El álbum TeenAngels obtuvo el Disco de Platino a pocos días de su lanzamiento y sus temas alcanzaron éxito musical. Por su parte, el elenco presentó un show en vivo que fue visto por más de 150 mil personas en sus primeras 50 funciones. La propiedad también cuenta con su propia revista dirigida a niños y adolescentes con una distribución mayor de 40 mil ejemplares.

Casi ángeles se emitió en televisión paga por Jetix en varios países de América latina, además de ser adquirida en Ecuador, Uruguay, Panamá y Paraguay, entre otros países. El programa se transmite en España e Israel a través de Nickelodeon.

Casi Angeles, un programa que invita a soñar o a evadirse de la realidad?


La educadora quilmeña presenta un cuestionamiento firme a este programa televisivo que invita a soñar a los adolescentes. ¿En qué necesitan soñar los chicos? ¿Evadirse de su realidad, los ayuda a construir un futuro mejor? Otra desafiante opinión de la especialista.
(Por Inés Noya) En estos días estuvimos comentando sobre algunos programas de T.V. destinados a niños y adolescentes y el impacto que sus contenidos causan en sus corazones y mentes. Aunque muchos se resisten a aceptarlo y defienden al medio y los contenidos por considerarlos inofensivos o simplemente ficción inocua y hasta beneficiosa en cierto sentido, cada vez es mayor el número de padres y docentes preocupados por lo que vemos y vivenciamos junto a ellos, en la realidad cotidiana. Cuando comentábamos sobre el programa Casi Ángeles, algunas lectoras hablaron de que es un programa que trata la realidad que viven los chicos y valoraba la habilitación o la invitación que el mismo les hace, a soñar y luchar por lo que los chicos quieren. Sin desatender la opinión de quienes así valoran este y otros programas similares, Creo que muchas veces los adultos estamos empecinados en no querer aceptar la evidencia cruda de la realidad que nuestros chicos viven.En un tiempo y contexto social complejo y contradictorio que los aliena, las propuestas del mundo adulto, en especial de los medios, apuntan a cautivar sus mentes con mensajes que los aseguren como consumidores de las ideas que benefician a un sistema que se vale de mentes disipadas, poco reflexivas y apegadas a lo fácil y superficial, en detrimento de todo desarrollo espiritual.LA REALIDAD DE LOS CHICOSLas situaciones presentadas por los personajes de éstos programas, por más que a veces lo intentan, distan mucho de la realidad (¿otra realidad?) que nuestros chicos viven día a día en nuestras ciudades, en escuelas, plazas, clubes, calles y discotecas.Un informe publicado esta semana en un matutino nacional, releva un 73% de alumnos secundarios en todo el país que toma alcohol de los cuales la mayoría lo hace el fin de semana buscando el descontrol, es decir hasta la borrachera. Los chicos reconocen que se ha instalado entre ellos que el que no toma es un flojo, es el distinto y por supuesto, nadie quiere serlo. Algunos chicos dicen que en sus casas han terminado por aceptarlo como algo normal, y ya no los molestan. Muchos dicen que hasta las chicas ya no se cuidan y toman hasta quedar arruinadas, según sus propias palabras. En alcohólicos Anónimos, estos dichos se confirman: un tercio de los que asisten a los grupos de Buenos Aires son jóvenes y entre ellos hay muchas mujeres. Dando vuelta la página, podemos echar un vistazo a los embarazos de adolescentes que lejos de disminuir a causa de los planes de prevención y educación que distintos organismos sociales y estatales encararon en los últimos años, siguen en aumento. LA REALIDAD DE LOS HOGARES Y ESCUELASEn otra nota de la semana, el tema era la pornografía y los contenidos de alto voltaje erótico que los chicos consumen por Internet y se alertaba a los padres sobre los métodos en vigencia para captar en la Web a chicas para prostituir. Si seguimos el recorrido, pronto podremos arribar a los informes sobre niños y adolescentes incontrolables en hogares y escuelas; niños tiranos, que manejan a sus padres y mantienen a la familia alrededor de sus caprichos; alumnos que desafían y agreden a sus profesores. Mientras tanto, los resultados de las evaluaciones sobre la calidad educativa de nuestros niños y adolescentes continúan siendo un quebradero de cabeza. Día tras día se escucha el clamor de los docente que aseguran que la escuela se ha vuelto en muchos lugares, un espacio confuso, donde difícilmente se logren los objetivos educacionales, mientras las energías y el tiempo se diluyen en la resolución de conflictos de convivencia, donde no faltan la violencia y la demanda tanto de chicos como de sus padres. LA REALIDAD DE LA SOCIEDADTambién podremos saber de las chicas y chicos que sufren y se enferman física y psicológicamente a causa de una idea peligrosa sobre el valor humano y la belleza exterior. Claro que ni hablaremos del hambre y la miseria, de los chicos que se esclavizan consumiendo droga desde la más tierna infancia y de la muchedumbre de ellos que mendigan y vagan por las calles de la ciudad que los cobija y los mata! Esta es nuestra realidad_ y la de ellos. Y no es un mensaje catástrofe. Es cruda, es fatal, pero es lo que tenemos, la verdad que nos rodea y nos duele!HAY SUEÑOS_ Y SUEÑOSClaro que es hermoso que los chicos sueñen y luchen por causas e ideales nobles; que se esfuercen por ello y que los adultos los acompañemos y les seamos referentes y ejemplos de vidas dignas. Sólo que se hace difícil pensar en una realidad de chicos y adolescentes reales, de carne y hueso, que inspirados en los personajes y situaciones planteadas por estos programas, sueñen buenos sueños que los desafíen a comprometerse en la construcción de un futuro mejor. Sinceramente, no creo en absoluto que ninguno de éstos programas contribuya a ello, ya que siendo su consumo masivo en todos los estratos sociales, sus efectos beneficiosos deberían notarse. No se trata no obstante, de demonizar la TV como dije en otras notas. No podemos huir ni hacernos los distraídos frente a la contundencia de un mundo real y concreto que nos demanda y desafía más allá de nuestras posibilidades.CUAL ES LA REALIDADNecesitamos dialogar, provocarnos a la reflexión; estimularnos a buscar información, a inventar juntos propuestas innovadoras que cautiven sus corazones y los ayuden a volar y a soñar, con ellos como protagonistas y no como consumidores pasivos. Ellos necesitan entender que no es con el alcohol, ni con el sexo descontrolado, ni desde la ignorancia o la mentira de la vida Light y del culto de las apariencias, que se conquista el futuro y se garantiza la dignidad de la vida. No nos cerremos al diálogo; no desechemos por distinta una idea; valoremos la diversidad de miradas. Así también estaremos ayudando a crecer y enseñando a volar más allá de lo inmediato e inminente.

Los Chicos Quieren Bailar


Quienes no hayan prestado atención a estos aspirantes a estrellas del mundo de la canción, tanto rock como pop, difícilmente hayan logrado ignorar la masividad de los dos programas infanto-juveniles que se disputan las tardes en Telefé y Canal 13: Casi ángeles y Patito feo . La responsable del fenómeno Casi ángeles es -¿cómo dudarlo?-, Cris Morena, siempre en sintonía con la apetencia juvenil. Una de las precoces actrices del colorido elenco es Mariana Espósito, y sobre la euforia que provocan sus ágiles pasos al ritmo de las canciones de Teen Angels, dice: "Me río mucho de lo que pasa con los fans : me gritan «¡Te amo!» y yo ni los conozco". Mientras 200 fans se atrincheran en un set de exteriores improvisado en Vicente López, Espósito recuerda: "La primera vez que fui a un casting, mis papás ni se enteraron". Mariana, que comenzó de la mano de Cris Morena hace ya seis años, cuando tenía sólo 10, es Marianella en la serie protagonizada por Nicolás Vázquez y Emilia Attias. La precoz actriz, que en el programa entona "a ver qué pasa; a ver si vamos por más; a ver si se animan", mientras inunda la pantalla de sonrisas y poses quizás arriesgadas para sus 16 años, cuenta que le encanta ser parte de Teen Angels. "Implica estar en contacto con el baile y con el canto; eso es lo que me gusta." Mariano Glaser, director de producción de Cris Morena Group, dice: "Le dimos mucha fuerza a la banda musical de la tira porque en el mundo adolescente éstas tienen mucha importancia", y agrega que del éxito del producto televisivo, que alcanza un promedio de 14 puntos de rating, deriva el de los desarrollos que incluyen shows, música y revistas. "El de Casi ángeles es un fenómeno local e internacional. Nuestra página web tiene 30 mil visitas diarias", informa. Codo a codo, Patito feo , de la productora Ideas del Sur, también se adjudica la popularidad infanto-juvenil tan disputada. Una página web y su esperado lanzamiento en el Planetario, que convocó a más de 20 mil personas, fueron suficientes para que tan sólo unos meses después toda la artillería de productos, desde figuritas y libros hasta perfumes e indumentaria, se vendiera a manos llenas en los quioscos. Como la revista de Patito feo , que es una de las más vendidas del país. Laura Esquivel, la única niña que voluntariamente se pone los aparatos de ortodoncia para parecerse a una Betty, la fea preadolescente, es la protagonista de Patito feo y cuenta que desde sus no tan lejanas épocas en el jardín de infantes tenía la costumbre de subirse al escenario. "Cuando mis papás se enteraron de que iba a protagonizar un proyecto tan importante, se fijaron en mi desarrollo personal y artístico para que no me convirtiera en uno de esos prodigios que caen repentinamente", dice Esquivel. Sobre el momento de enorme popularidad que se encuentra viviendo, la actriz de 14 años confiesa: "Lo más dramático es cuando un fan te agarra de la ropa o del pelo. Yo sé que no lo hacen a propósito y no se dan cuenta, pero es un momento angustiante". Pero después se muestra agradecida y agrega: "Creo que el público infantil es el más fiel que hay".